Las calderas eléctricas están especialmente adaptadas para la renovación de edificios históricos que no tienen chimenea, para edificios de oficinas, ya que simplifican la instalación y la medida de energía, y para residencias aisladas y poco accesibles. Además, ACV es el único fabricante que ofrece una caldera eléctrica de doble servicio que utiliza la tecnología Tank-in-Tank.