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Una instalación de calefacción central y producción de agua caliente sanitaria debe ser fácil de instalar y utilizar. La mayorÃa de las veces se compone de una caldera, con o sin producción de agua caliente integrada, un preparador de agua caliente independiente o integrado en la caldera y un sistema de regulación.
Por lo tanto, más que nunca, lo que se adquiere es una instalación de calefacción y producción de agua caliente, en lugar de componentes separados. A este respecto, su instalador podrá aconsejarle sobre las opciones más convenientes en función de sus prioridades personales.
¿Cuáles son mis necesidades?
Calefacción y agua caliente sanitaria
La potencia necesaria de un sistema de calefacción depende de:
- La situación geográfica y la configuración de la vivienda
- El volumen que se ha de calentar y el aislamiento de la vivienda.
Aunque la caldera sigue siendo el elemento central de la instalación, en el que se produce el calor mediante un quemador de gas o de fuel o de elementos eléctricos calefactores, el dispositivo de regulación desempeña ahora un papel más importante que antes: en las instalaciones modernas, la temperatura del circuito de calefacción varÃa en función de la temperatura exterior y la regulación no sólo proporciona un mayor confort al usuario, sino que además permite ahorrar combustible y ofrece un mayor respeto del medio ambiente.
Las necesidades de agua caliente sanitaria (ACS) dependen de lo siguiente:
- El número de personas que viven en el hogar
- Sus exigencias de confort sanitario y los equipamientos sanitarios instalados o que está previsto instalar en la casa
Mientras que las necesidades de energÃa para calefacción han disminuido a lo largo de las últimas décadas, las exigencias de la vida moderna han multiplicado las necesidades de confort sanitario, sin dejar de lado ni el ahorro, ni la preocupación por conservar el medio ambiente. En una familia moderna que vive en Bélgica y que busca un confort sanitario de calidad, el consumo de energÃa para las necesidades sanitarias suele representar normalmente entre el 30 y el 35% del consumo anual de combustible. Esta proporción es más importante si la casa está en una región más cálida, el aislamiento es mejor y las exigencias sanitarias son elevadas. Por eso, cada vez más, el confort sanitario resulta determinante a la hora de elegir una instalación de calefacción y de producción de ACS.
ACV es pionera en la producción de ACS desde hace 40 años (cuando las necesidades sanitarias no eran tan altas como ahora) y ha desarrollado una completa gama de soluciones:
- Preparadores de ACS independientes que responden tanto a las necesidades del soltero exigente como a las de las instalaciones comerciales (grandes hoteles y hospitales) que requieren ACS en gran cantidad y de alta calidad
- Calderas "de servicio sencillo" de gas y fuel de alto rendimiento y de condensación, de 6 a 3.000 kW, asà como una gama de calderas eléctricas
- Calderas innovadoras "de doble servicio" de gas, fuel y eléctricas, que alimentan simultáneamente a uno o varios circuitos de calefacción de 20 a 240 kW y aparatos sanitarios (hasta 175 litros de agua caliente por minuto)
Su instalador le aconsejará la solución que mejor se adapte a sus necesidades. Si no conoce a ningún instalador acreditado y desea que le aconsejemos algunos, no dude en ponerse en contacto con nosotros.
Antes de recibir a su instalador y con el fin de identificar mejor sus necesidades antes de la visita, le sugerimos que imprima el formulario ( descargar) y que reflexione con calma para determinar las caracterÃsticas de su nueva instalación: estamos totalmente de acuerdo con nuestros socios instaladores en que la calidad de una instalación depende ante todo de un buen análisis de necesidades y de un estudio técnico serio.
¿Qué energÃa y qué rendimiento?
El gas natural
El gas natural ofrece un coste de explotación muy competitivo y no necesita ser almacenado.
El fuel
El fuel es durante largos perÃodos de tiempo una de las energÃas más baratas. Es poco contaminante gracias a los quemadores modernos de tipo “llama transparente" (bajo NOx) y con una caldera de alto rendimiento permite ahorrar mucha energÃa.
La electricidad
La electricidad presenta muchas ventajas: baja inversión inicial y fácil instalación y mantenimiento. El coste por kWh es en general más alto que el del fuel o el gas, salvo en algunos paÃses que fomentan el uso de la electricidad y en los que existen tarifas preferentes para la calefacción. Se trata de una energÃa muy interesante para, por ejemplo, edificios históricos renovados (que no tienen chimenea), casas aisladas (que no están conectadas a la red de fuel o gas) o para un uso intermitente (residencias secundarias) o incluso para los edificios de oficinas (instalación sencilla y fácil medida de la energÃa)
El sol, limpio y gratuito
El sol es una energÃa de muy bajo coste de explotación y que respeta el medio ambiente. La inversión inicial es importante y exige siempre un sistema de calefacción “tradicional" que aporte el complemento de energÃa necesario en las épocas de más frÃo y menos sol.
Calderas de alto rendimiento
Una caldera de más de 25 años consume alrededor de un 30% más de energÃa que una caldera moderna de alto rendimiento. Eso significa que la amortización de una caldera nueva es rápida y se justifica plenamente en un contexto de respeto cada vez mayor del medio ambiente.
¿Qué tipo de instalación?
¿Qué tipo de caldera instalar y dónde? ¿Cómo conseguir el máximo confort a la vez que se ahorra energÃa? ¿Con qué presupuesto? ¿Dónde?
¿Análisis difÃcil? Su instalador sabrá determinar cuál es el equipamiento adecuado: no sólo tendrá en cuenta los parámetros técnicos de su casa, sino también su presupuesto, su modo de vida y sus expectativas en materia de confort. Si no conoce a ningún instalador acreditado y desea que le aconsejemos algunos, no dude en ponerse en contacto con nosotros.
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